Introducción a la historia del barranquismo

Las primeras referencias escritas datan del siglo pasado, pero no debemos olvidar, que muchos de los parajes que hoy contemplamos al realizar un descenso, han sido conocidos desde siempre por los habitantes del lugar. Acudían a ellos para pescar, cazar o realizar cualquier labor propia en ese tiempo, de la hoy llamada economía rural.

Fueron ellos, improvisados guías, quienes acompañaron a otros personajes ilustres, los cuales se encargarían de constatar el fenómeno como Ramond Carbonnieres y Schader. Eran tiempos en que las miradas estaban puestas en las alturas y esa constatación, solo quedó en simples referencias. Hubo que esperar hasta que Briet viera lo que sus predecesores solo lograron imaginar, en concreto en el Alto Aragón. Solo a él, le correspondería entre otras cosas, ser el percusor o padre espiritual de los descensos de Aragón, puestos a elegir a alguien. Lucien Hernri, Cesar Briet, nace en París el 2 de Marzo de 1.860. Dotado de un espíritu inquieto y naturaleza curiosa, le lleva a ser explorador, escritor, poeta, montañero, fotógrafo, espeleólogo e historiador. En 1.896 entra en la Sociedad de Espeleología fundada por E. A. Martel, de la que llegaría a ser secretario general y tesorero. Su faceta como espeleólogo le lleva a visitar grutas tanto en el Pirineo francés como en el Alto Aragón.

Como escritor, publica sus trabajos en Francia sobre las dos vertientes del Pirineo.

11durante los cuales realiza una importante labor de exploración, recopilando datos y toma de numerosas fotografías. Por problemas financieros, nunca más volvería a Aragón permaneciendo en su país, en medio de minerales, manuscritos, fotografías y recuerdos hasta que le sobrevino la muerte en 1.921, a la edad de 61 años.

En 1.913 la Diputación de Huesca publica la obra de Briet, que posteriormente pasará a ser la más conocida en España "Bellezas del Alto Aragón", en la cual escribe la siguiente dedicatoria:

En 1.903, realiza un inventario de la mayoría de los barrancos alto aragoneses y en 1.904 inicia un ambicioso viaje, que con pequeñas estancias en Francia, le retienen en la provincia de Huesca hasta 1.911durante los cuales realiza una importante labor de exploración, recopilando datos y toma de numerosas fotografías. Por problemas financieros, nunca más volvería a Aragón permaneciendo en su país, en medio de minerales, manuscritos, fotografías y recuerdos hasta que le sobrevino la muerte en 1.921, a la edad de 61 años.

En 1.913 la Diputación de Huesca publica la obra de Briet, que posteriormente pasará a ser la más conocida en España "Bellezas del Alto Aragón", en la cual escribe la siguiente dedicatoria

Técnicamente, los descensos no siempre se han realizado de la forma en la que actualmente los hacemos. Carecían de material adecuado y técnicas específicas, por lo que cualquier exploración en un cauce, se convertía en una expedición pesada. El porteo del material (barcas, escalas, etc) les obligaba en la mayoría de los casos a permanecer varios días en el cauce, arriesgándose a una imprevisible crecida ocasionada por alguna tormenta.
En 1.909, Edovard Alfred Martel, asciende la mitad del cañón de Oladibia, en el país vasco francés. Pero habrá que esperar hasta 1.933, en el que Ollivier, Mailly, Cazalet y Duboscp, realizaran la primera integral del cañón, tal y como ahora lo realizamos, en sentido descendente, siguiendo el curso del agua.
En España un grupo de amigos franceses de los que podríamos destacar P. y A. Miniviélle, conocedores del trabajo de Lucien Briet, seguirán sus pasos realizando las primeras incursiones en Sierra de Guara, descendiendo el Cañón del Vero, barrancos de la Choca y Mascún, en la década de los sesenta. Sobre los 70, toman el relevo grupos españoles como el G.I.E. de Peña Guara, así como el formado por A. Santolaria, C. Goñi, y M. Escribano, entre otros. En la década de los 80 otro grupo francés compuesto por B. Clos, A. Galicia, J. Piron, P.H. y J.P. Pontroue, exploran la garganta de Miranval, barrancos Angones y Concusa, en el sector más oriental del río Yaga, así como las Gloces, en el río Jalle y la del Yesa en el río de su mismo nombre.

Paralelamente equipos básicamente aragoneses y catalanes, en ocasiones por iniciativas de grupos de espeleología, amplían la zona. El Yaga superior, barrancos de la Garganta, Gurrundué, Trasito, Lugar y Ibón, son explorados por la Sociedad Aragonesa de Espeleología. El SIE del Centro Excursionista de Áliga de Barcelona, centrará sus trabajos en el Bco. Capradiza, Cavalls y San Vicenda, en el río Bellós. Castiecho, Esmocaraz, Fuenblanca, Foz Canal, en el Cinca. Literola en Eriste. Llisat y Bilse en el Esera.

También un grupo vasco encabezado por L. Mariano Mateos y F. Bringas exploran la zona más oriental del pirineo oscense, descendiendo el Jardín, Aguaré y Soaso. Fernando Biarge y Enrique Salamero autores de las guias de descensos "Huesca Cañones y Barrancos", junto a un grupo de amigos y colaboradores, los cuales seria muy extenso citarlos, descienden un considerable número de barrancos en el Pirineo, como Lapazosa, Gallinés, Forcallo, Trasito inferior, Betosa, Barbaruens, etc.

Hasta aquí, un pequeño resumen histórico, no actualizado y centrado básicamente en Aragón, que en su día un colaborador de esta web, realizó a modo de introducción histórica para un curso de Barrancos en su Club.
Nos gustaría poder ofreceros una historia general de ámbito mundial y también la de cada país, comunidad, provincia y porqué no, también las locales. Todas ellas, esas pinceladas del pasado, ese recuerdo en algunos casos casi reciente, la suma de todo ello son al fin y al cabo la historia del barranquismo, ¡nuestra historia!
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